miércoles, 18 de noviembre de 2009

5:11 pm.

que no prentendo nada,
que me voy,
con la sonrisa congelada,
con la verguenza de sentirme sola,
con mis palabras, con mis pobres, simples y cortas palabras.

que lo que puedo darte en realidad es poco, pero es todo lo que tengo
que soy cobarde y nunca te dire nada,
que me disculpes por el malentendido,

y sin embargo, todavia me gustas y todavia te espero.

queremos tanto a julio

que estrategia tan barata querer seducirte de esa manera,
tan obvia, tan boluda, tan predecible...
y vos, al ritmo de esta farsa.


p.d. por favor dejemos tranquilo a julio.

martes, 17 de noviembre de 2009

que tan mal puedo sentirme entonces?

te puedo mirar mil veces, de muchos angulos,
mirar tu cuello,
mirar tus manos, tus uñas, tu pantalon, tus zapatos,
mirar tu boca, tu sonrisa,

pensar en que me gustan tus dientes y tus labios,
buscar tus ojos en medio de tu pelo, cuando se te viene a la cara,
mirarte, mirar tus pasos,
pensar que me gustas, que me gustas mucho,
mirar tus movimientos, dibujar palabras que salen de tu boca mientras me hablas,

puedo ademas pensar que me gusta lo que dices, lo que haces, incluso lo que piensas,
puedo mirarte de nuevo y sonreir para vos,
puedo imaginar tus besos, su color (tus ojos), su sabor (tu voz)
puedo,
puedo todo,

menos tenerte.

viernes, 13 de noviembre de 2009

519 formas de esperar el sol

la buena voluntad para aceptar ciertas condiciones fortalecera el vínculo. momento favorable para el amor...

mientras tanto, sigamos perdiendo el tiempo.

lunes, 29 de diciembre de 2008

405 formas de atardecer

...nunca sabré, por que aquel día, mi cara contra la tuya sentía el roce de tu barba...
mientras tu boca buscaba la mía...

domingo, 7 de diciembre de 2008

vuelvo...


A veces me siento al borde de mis años y me gusta ver por dentro, tocar con la punta de los dedos aquellos momentos que están vivos en mi memoria.
No se si sentirme mal por todo esto, no se que tengo en la cabeza, me gustaría destaparla y sacar esas cosas que andan por ahí ocupando mis espacios libres y que en vez de ser una ayuda, mas bien son un estorbo.


No entiendo si es el pasado que no me deja seguir adelante o soy yo que no dejo pasar al pasado, como sea, no me importa. No me importa por que igual disfruto de estos ratos cuando vengo aquí, a este lugar tan bonito y me siento al borde de mis años.
Como gozo al verme pasar corriendo por la galería de la vieja casa de la calle 7. Ahí voy desesperada de un extremo al otro, golpeando las canaletas de la pared, armando alboroto y medio con mis pasos, mis gritos y los ladridos agudos del ser más fiel que hasta entonces yo comprendía.


Me parece no haber vivido nada de eso, me parece mentira haber sido tan feliz aquella tarde. Me parece y esto no es solo una percepción, si no mas bien una certeza, saber y estar segura de que por mas que lo intente ya no podre volver a repetir tanta alegría.

Y después me gusta levantarme y rozar la punta de mis dedos con los labios. Sentir alrededor de mi boca tiempos dulces que saboreo desesperadamente, como si cada gramo de esa dulzura saciaría mis 20 años de escasez de insulina emocional. Y no digo que ahora no soy feliz, por que si así fuera, estaría mintiendo, ahora soy tan feliz como en aquella ocasión, solo que a veces me gusta volver y sentir que todas esas cosas que pasaron son ajenas a mi tiempo actual, a mi realidad y hacer imposible el sueño de alcanzarlas.